Cada vez que veo en Chivirico a Antonio Zapata Danger, su imagen jamás expresa cansancio u agravio por las dificultades que debe atravesar para llegar hasta aquí desde Ocujal del Turquino. En una pequeña motorina desafían fanguizales junto a su hija pero el viaje lo aseguran.
Zapata Danger sigue siendo maestro de generaciones a pesar de su jubilación del sector educacional donde consagró una vida al magisterio.
En Ocujal del Turquinohay zonas de silencio para las señales de radio y televisión sin embargo, gracias a la cobertura de datos a través de internet ellos se mantienen actualizados y da fe de las habilidades en el uso de éstas.
He aquí en Zapatas, como mejor le conocen, un ejemplo de aquellos profesionales que vinieron a Guamá con la misión de educar y formar a hombres de bien y, se quedaron para siempre en la útil labor del evangelio vivo. Acérquense a él y pregúntele de cualquier tema que figure en las redes de internet. Debajo de la manga, cual mago de las comunicaciones, la tiene como constancia de su inquietud como eterno educador.