Mercado de Barrio en Chivirico. Una nueva opción

El Mercado de Barrio en Cuba es una nueva modalidad de comercio minorista regulada por la Resolución 16/2026 del Ministerio del Comercio Interior (MINCIN), diseñada para transformar y reubicar la red tradicional de bodegas y mercados.

¿Qué características tienen?

Gestión mixta: es decir, son administrados tanto por empresas estatales como por actores no estatales (MIPYMES, cooperativas, trabajadores por cuenta propia y proyectos de inversión extranjera) mediante un proceso de licitación.

Precios diferenciados: Tienen la obligación de vender una lista definida de productos básicos con una reducción de entre un 10% y un 15% en comparación con otros establecimientos comerciales, gracias a incentivos fiscales y exenciones de pago de arrendamiento los dos primeros años.  

Oferta priorizada: Deben garantizar un surtido básico que incluye cerca de 16 a 21 productos esenciales de alimentación (arroz, granos, aceite, carnes, leche, huevos, pastas) y aseo personal antes de ofrecer otros artículos opcionales.  

Funcionamiento local: Operan principalmente en pesos cubanos e impulsan alternativas como el comercio electrónico, el preempaque, la mensajería a domicilios y canales de pago digitales. El mercado de barrio en Chivirico goza de una amplia aceptación popular, reflejada en su papel como un pilar de la vida cotidiana y el intercambio comunitario. Esta aceptación se sobrepone a cualquier crítica minoritaria, pues el mercado no es solo un espacio de transacción, sino un modo esencial de interacción social y abastecimiento local. Así lo constatamos en intercambio con los consumidores y demás entes involucrados.

-Como  Eje Económico y Social demuestra que estos espacios están plenamente integrados en el tejido urbano y son fundamentales para el bienestar de la comunidad.

-Más que un lugar de compras

Las opiniones positivas de los habitantes se sustentan en la función social del mercado, que trasciende lo puramente comercial. Al ser un punto de encuentro diario, el mercado refuerza los lazos vecinales y se convierte en un espacio de intercambio cultural y generacional. Aunque no se detallan las críticas de una minoría, la permanencia y centralidad del mercado indican que los beneficios comunitarios que aporta —como el acceso a productos y la dinamización de la economía local— pesan más que cualquier inconveniente aislado.

Un Símbolo de Identidad Local

En definitiva, la aceptación del mercado es también un reflejo de la identidad chiviriqueña. Y reconoce el mercado de barrio como un aliado indispensable, un espacio de confianza y una expresión auténtica de la vida en la comunidad, lo que eclipsa cualquier opinión negativa minoritaria.

Periodista Adrielis Jardines Días

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