Cuando el imperio norteamericano somete a Cuba a una guerra en todos los órdenes, imponer sus símbolos de poder en quienes no están seguros de los suyos, es su intensión, para que los cubanos pierdan sus raíces.
Sin embargo ese objetivo está muy lejos de ser alcanzado, ya que en las escuelas los atributos patrios son formados sólidamente en nuestros pioneros.
Aitana Suárez Naranjo, estudiantes de la escuela primaria Giraldo Aponte Fonseca en la capital Chivirico de este municipio santiaguero de Guamá, al expresar su sentir por la Bandera de la Estrella Solitaria especificó que: “todos los días cantamos el himno y saludamos la bandera. Nuestros maestros nos enseñan desde que llegamos a la escuela, que los símbolos hay que quererlos, que son parte de nuestros atributos, y por esos los queremos mucho y los cuidamos.”
Por su parte Leandra Madelein Diámantopoilos Yaque, quien cursa estudios en la Secundaria Ciro Redondo García, manifestó que “desde tiempo inmemoriales la bandera acompaña a los cubanos y hasta en la manigua, donde los mambises la portaban en los combates, es como dijera el poeta Bonifacio Byrne “Ha sido el honroso sudario de los pobres guerreros difuntos”. Yo amo mi bandera y siento orgullo cuando canto el himno y la veo ondear”
Por los símbolos, cada pionero cubano se siente orgullo, y por ello morir en el empeño de seguir siendo libres y defenderlos, son condiciones que se inculca en las nuevas generaciones, y en cada cubano, y se está dispuesto a cumplir hasta el último aliento de la vida.