Fidel: Forjador del hombre y la mujer cubana.

Estimados visitantes.

A punto de cumplirse mañana 25 de Noviembre dos años de la partida hacia el descanso eterno del líder histórico y Padre de la Revolución Cubana: el Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, recordamos que  dejó esculpida una de las obras y riquezas,  más importantes del universo.

Me refiero a la formación y  la educación del hombre y la mujer, y no digo hombre como se hace generalmente en la condición humana de género, porque ahí precisamente, es donde sobresale uno de sus grandes aportes: la formación, educación y el protagonismo de la mujer en la Revolución Cubana.

Por estos días se debaten en los medios de comunicaciones del mundo  el tema de la salida del  Personal Médico Cubano de Brasil,  producto  a las agresiones politiqueras del presidente de Brasil: Jair Bolsonaro

Recientemente sobre el tema  el Dr. Jorge González Pérez, director nacional de Docencia del Ministerio de Salud Pública  durante la primera emisión del programa especial Más que Médicos, de la Televisión Cubana expresó que:

“Las mujeres y hombres que estudian Medicina en Cuba, no lo hacen como es usual en el resto del mundo, enfocados en curar enfermedades, sino en preservar la salud de la persona, la familia, la comunidad y hasta del medio ambiente; y por eso donde quiera que llegan se ganan el respeto de la gente, por su humanismo.”

Ese  humanismo, la dedicación, el espíritu solidario de su actuación fueron principios inculcados por Fidel a la medicina cubana, a su personal, sin distinción de profesión, pues desde un científico, hasta una enfermera, está cociente de lo que significa esa obra para la humanidad.

Los cubanos, son respetados en el mundo, y admirados por la resistencia ante las agresiones imperialistas, las adversidades, de las cuales emerge la unidad, el sacrificio, la creatividad el protagonismo social y particular, la solidaridad ejemplar, la justicia, y la búsqueda concreta y sistemática de soluciones a los problemas que afectan el universo, y en especial al hombre, y algo poco común, la valencia para defender a los indefensos ante el poder de los más fuertes,

Considero que esos principios y valores,  en los que el nos forjó,  al convertirlos en cotidianos instrumentos del trabajo humano en cada acción y tarea de un cubano,  son horcones que debemos seguir sedimentando, con el objetivo de seguir su idea de eternizar nuestra Revolución, sus conquistas, el ejemplo de la obra del Socialismo Cubano, y la fortaleza de sus hombres y mujeres, no solo para Cuba, sino también,  para el resto del mundo.

Ahí está el por qué el pueblo brasileño hoy siente y sufre la despedida de ese personal médico, salido de aquellos lugares en que casi no se ve el sol, en la selva amazónica, en los parajes más recónditos de ese país, de allí, donde un cubano, se empeño en regalar los sueños de: salvar primero la vida de los seres humanos,  un hombre que será eterno en el corazón de cada pueblo: el inolvidable  Fidel.

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