Un regalo para la tierra.

En la última semana del mes de septiembre,  a punto de culminar, la madre naturaleza ha hecho un regalo a la tierra con la caída de sistemáticas lluvias,  que han llegado en ocasiones y determinados lugares,  a ser intensas.

Lo favorable de estas lluvias, es que vienen como anillo al dedo a la actividad agropecuaria que había sido afectada  desde principios de mayo, con una sequía muy dañina.

Ya con estos aguaceros se desarrolla una de las etapas de siembra más importantes del año, en especial para la actividad de la agricultura urbana y familiar, mediante la cual se promueve el cultivo de viandas y vegetales, aunque también las frutas tienen un lugar destacado.

Cultivos como la Habichuela, el Quimbombó, la Berenjena, Espinaca, Lechuga y Tomate ocupan opciones en las hortalizas populares,  que crecen y se hacen más extensas según se observan los días pluviosos, y aumenta la estimulación de una generalizada parte de la población,  que reside en las zonas aluviales del litoral.

Las actividades agropecuarias que se favorecen por las precipitaciones  en esta etapa y cuyas cosechas son potencial ofertas para el fin de año, son impulsadas por la dirección política y de gobierno de este montañoso municipio santiaguero de Guamá, porque en la medida en que se siembre más, se estará garantizándose la estancia unida de la familia en la despedida del año 2022, que como todos tradicionalmente lo hacen en Cuba, es con la presencia de la comida criolla.

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