Cayo Damas: paraíso de historia y naturaleza.

Hermoso por su geografía llena de ríos, playas y montañas, el municipio santiaguero de Guamá es un regalo sublime de la madre naturaleza.

Bellos parajes cubiertos por las densas neblinas, los helechos y flores de todo tipo, se pueden ver en las intrincadas montañas, sin embargo, en las costas hay otra parte inigualable,  donde la espuma del mar, sus azules aguas y el cielo, son contraste, que el hombre aprovecha para recrearse.

Cayo Damas, es uno de esos paraísos naturales.

Antigua propiedad de la familia santiaguera Bacardí, sirvió como lugar de descanso con un mirador colonial en la pequeña cima que allí existe, luego de mil novecientos cincuenta y nueve perteneció a la Federación de Mujeres Cubanas y las Fuerzas guarda fronteras y después de mil novecientos sesenta y ocho se convirtió en un centro investigativo docente de la Universidad de Oriente.

Allí, también el colectivo del Instituto Superior Pedagógico Frank País García realizaba labores de  vínculo de sus estudiantes con el entorno, ambos hasta mil novecientos ochenta y nueve. Hoy pertenece a la unidad gastronómica con alojamiento,  La Marlin de Santiago de Cuba.

La realidad es que allí la recreación se une al baño en las hermosas aguas del Caribe, el paseo en bote y el batir de una brisa tan arrulladora,  que el sueño y el placer, se apoderan de los visitantes.

Asmel Sardina Caballero, cocinero graduado en la escuela nacional de cocina,  trabajador del Hotel Brisas Sierra Mar,  presta servicios en este lugar y refiere que: “solo somos cinco trabajadores y hacemos de todo,  desde cocinar hasta llevar o traer en la bicicleta acuática a los clientes, aquí un día entero de almuerzo, comida y el desayuno incluido en el hospedaje de una noche,  no llega a los tres mil pesos dos personas y ofertamos bebidas y dulces, caramelos y otras chucherías para los niños”.

El plato fuerte de las carnes, es el pescado y recorrer los restos de las instalaciones que allí existen, subir al promontorio del mirador  para observar el mar o las montañas, algo lejos a Chivirico, poblado cabecera de este territorio,  es una experiencia única que invita a llegar a este lugar donde la costa nos pone en la mano, uno de los más hermosos regalos, de la historia y la naturaleza.

Visitantes:278

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *