¿Por qué la alegría del 65 aniversario en Guamá?

El 1ro de enero de 1959 Triunfó la Revolución Cubana,  que inició con el cumplimiento del programa del Moncada y su alegato: La historia me absolverá como programa político de Fidel Castro, los cambios radicales en la sociedad y la política de la nación. Esa fecha cumplirá próximamente sesenta y cinco años.

¿Por qué la alegría de este aniversario en nuestro municipio?

Guamá antes del mil novecientos cincuenta y nueveera una región montañosa, con muy poca población.

En las zonas elevadas, vivía la población humilde, en su mayoría inmigrantes que huían de la pobreza y venían a esos lugares a trabajar para alguien o dedicarse de alguna manera a sobrevivir haciendo carbón, recogiendo café, o lo que se podía hacer.

En la costa los pequeños terratenientes que se dedicaban a la actividad cafetalera o a la ganadería, También habían algunos propietarios de panaderías, bares donde se vendían bebidas, comida y al son de las vitrolas y su música, algunas mujeres sin llamarse prostitutas,  se acercaban a los militares de la marina en Chivirico,  o la gente para de esa manera, ganarse un pedazo de pan.

Solo había cinco escuelitas públicas donde se cobraban las clases y un boticario.

Veinte y un  cementerios a lo largo de la costa, son el recuerdo dejado de la falta de asistencia médica. No había carretera, ni transporte terrestre. Las personas se enfermaban y se traían desde las altas montañas de muy lejos a los atracaderos o las playas, para con sábanas blancas hacerles seña, de que había una persona en estado grave, a los barcos que por allí pasaran.

Muchas veces venían llenos o el mar estaba muy encrespado y esas personas en su mayoría niños, ancianos o mujeres embarazadas, morían y se enterraban allí mismos, cubiertos sus cuerpos solo de  tierra.

A la orden del día estaban la represión y el  plan de machete, pues la Guardia Rural,  testimonio de un legado yanqui durante sus intervenciones militares en Cuba, mataba, violaba a las hijas y mujeres del pobre y maltrataba a todo aquel que estuviera en medio de los grandes intereses capitalistas.

La Cuban DevelopmentCompany, una compañía norteamericana era dueña de más de nueve mil caballería de Tierras, desde Sevilla hasta el Peñón de las Cuevas, el resto pertenecía a Pepín Puyol,  un apoderado dueño de grandes extensiones de tierra que en Sonador tenía un aeropuerto, y criaba cerdos de raza, aves y se dedicaba a otras actividades económicas como la ganadería. También eran propietarios, otros pequeños terratenientes de poca monta, pero muy ricos, comparados con la población de estas serranías.

Al crecer los intereses y su poder, los terratenientes intentaban arrebatarles esas tierras a los campesinos quienes en sus altas montañas y el corazón, aun guardaban los sentimientos de sus ancestros mambises.

Nada sería facial para esos ambiciosos, que en medio de la riqueza, deseaban adueñarse de lo que con tantos sacrificios, ellos hacían producir  y se  ganaban la vida.

Pronto llegaría a esos parajes: el sol de la guerrilla,  del Fidel Castro.

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