Servir con el alma,  es dar vida.

Los servicios de la salud, se encaminan a mantener la vitalidad de las personas y ofrecerle mayor calidad de vida.

En la Policlínica Giraldo Aponte Fonseca, de este municipio santiaguero de Guamá, sus colectivos se caracterizan por la profesionalidad y entrega a la tarea de servir mejor cada día, pues en ello va la vida en ocasiones de los pacientes.

Algunos servicios no están tan cerca, pero sí determinan la cura de la mayoría de quienes allí asisten, y uno de ellos, es el de la Sala de Rehabilitación, donde existen más de 20 profesionales licenciados y con una alta preparación, para lograr el éxito de los tratamientos.

Al referirse a la esmerada atención de un grupo, que en su mayoría ya ha cumplido misión internacionalista en otros países, la directora y Coordinadora Municipal de la actividad, Keila Isidoro Fonseca, expresó que: “En nuestro municipio contamos con tres áreas que prestan servicios de terapia física de rehabilitación, lo que muchos conocen como fisioterapia. Las zonas donde se brindan esas atenciones son: Aserradero, Uvero, y aquí en Chivirico. Algo que distingue a nuestros compañeros, es la responsabilidad y la conciencia de que en nuestro trabajo está la cura del paciente o la mejoría. Ellos vienen aquí con la esperanza de curarse y nosotros debemos esmerarnos, para que sea así. No existe mayor satisfacción, cuando se cura un paciente y va para su casa,  feliz de su cura, y agradecido de nuestra labor.”

Esas palabras expresan el sentir de un colectivo muy joven que tiene conocimiento, de la alta responsabilidad que significa, ser abnegado en el trabajo cotidiano, para obtener el resultado que todos esperan, principalmente el paciente y su familia.

En este trabajo se debe resaltar la importancia que tienen los servicios que se  brindan en las Salas de TV situadas en las zonas alejadas y montañosas, donde la persona visita la sala o recibe la atención en muchos casos en su vivienda, cuando algunos pacientes poseen alguna discapacidad que no le permite llegar al local donde se le atiende, por determinada causa, y el técnico lo visita periódicamente, para lograr su recuperación.

Pasión y humanidad, son dos condiciones que guardan en el corazón, aquellos que en sus manos poseen el don y la capacidad formada en la Cuba Socialista, de curar o mejorar el estado de la salud de cientos de personas cada año.

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